Conpenhague ha disfrutado durante doce meses de su título como Capital Verde Europea y ha vuelto a dejar claro que su filosofía de ciudad amiga del medio ambiente no se basa en una moda pasajera.

2014 no ha dejado indiferente a ningún copenagués. La ciudad nórdica ha disfrutado durante doce meses de su título como Capital Verde Europea; y como buena anfitriona no ha reparado esfuerzos en demostrar lo bien merecido que tiene este reconocimiento. Además, Copenhague ha vuelto a dejar claro que su filosofía de ciudad amiga del medio ambiente no se basa en una moda pasajera o en marketing de ventas. La prueba está en que su lista de méritos como candidata en 2012 superó con creces a sus adversarios, lo que dejó bastante fácil su elección a la Comisión Europea.

Una vez más, los daneses demuestran que a pesar de ser una nación pequeña, su poderío medioambiental vive en el futuro.

Filosofía nórdica
Una de las cuestiones más importantes y que más preocupa siempre a las instituciones públicas danesas es la participación ciudadana en cada una de las iniciativas que se ponen en marcha. Así que como Capital Verde Europea 2014 no podía ser menos. Para ello, el Ayuntamiento de Copenhague, junto a partners como Ncc, Hofor, Ramboll y Region of Copenhagen, puso en marcha Sharing Copenhagen, una iniciativa cuyo objetivo es tratar de acercar al ciudadano todo lo referente a su capitalidad verde europea.

En la web www.sharingcopenhagen.dk, se puede encontrar información de utilidad tanto para la ciudadanía en general, como para la comunidad de expertos en materia medioambiental. La Transparencia en Dinamarca es un tema que se toma muy en serio y esta plataforma es todo un ejemplo de ello.

Los méritos
Dinamarca lleva décadas trabajando para ser un país eficiente, sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Ha conseguido unir su poderío ecológico con el desarrollo económico, la investigación y la educación ciudadana. Esta es una de las claves que explica cómo un país tan pequeño en extensión y número de habitantes cuenta con empresas, organizaciones y centros educativos cuyos proyectos son referente el todo el mundo.

¿Pero dónde podemos ver todos estos logros? Pues bien, Sharing Copenhagen ha conseguido que todos los que vivimos en la capital escandinava podamos experimentar, valorar y aprovechar cada una de las iniciativas puestas en marcha con motivo de la celebración como Capital Verde Europea 2014.

Movilidad sostenible
Copenhague es la mejor ciudad del mundo para los ciclistas y así lo demuestra su más de 400 kilómetros de carriles bicis. Hay que destacar que el 50% de la población acude a su lugar de trabajo o de estudio pedaleando; y el 63% de los miembros del Parlamento también usan este medio de transporte.

Copenhague tiene el carril bici más utilizado del mundo, con casi 40.000 ciclistas al día y frente a sus 125.000 coches, hay 650.000 bicicletas. El resultado de esta pasión ciclista es que la ciudad tiene uno de los aires más limpios de toda Europa y ciudadanos más sanos.

Agua limpia para todos
El agua de la ciudad también ha sido protagonista en este año 2014. Quien haya visitado alguna vez la capital nórdica habrá podido comprobar que sus canales, lagunas y playas están integradas completamente en la ciudad. Para cualquier danés, el mar es protagonista en sus vidas, tanto en verano, como en invierno. Así que hace ya años, el puerto de Copenhague comenzó su propia transformación y en estos momentos, concentra una de las zonas más atractivas tanto para las empresas, como para familias.

La biblioteca pública, la ópera, el teatro y por supuesto la playa artificial de Islands Brygge son algunos de los nuevos vecinos de un canal que verano tras verano ve como sus bañistas disfrutan de unas aguas completamente limpias. Hay hasta quien pesca salmones en el canal.

Un parque en cada casa
Otro de los aspectos que hacen mejorar la vida de cualquier ciudadano es la proximidad a parques y zonas verdes. Actualmente, cualquier copenagués puede disfrutar de una zona de recreo a menos de 15 minutos caminando desde su casa.

Además, recientemente el Gobierno danés ha aprobado una Ley que obliga a construir azoteas verdes de los nuevos edificios; y por supuesto, recomienda que las viejas construcciones también se unan a esta iniciativa.

Los techos verdes absorben hasta el 80% de la lluvia, ayudando a evitar las inundaciones; reducen la temperatura (es el efecto “isla de calor”) y protegen la edificación de los cambios bruscos de temperatura, aumentando la vida útil que tendría un techo sin protección. Y lo mejor de todo, las azoteas verdes sirven para cultivar frutas, verduras y flores.

Motor económico
Copenhague ha sabido demostrar además que no solo es verde por responsabilidad, sino por interés económico. La capital nórdica ha sabido hacer del sector verde, todo un motor de crecimiento, incluso en tiempos de crisis. De tal forma, que hoy en día cuenta con más de 6000 compañías que trabajan en áreas relacionadas con el medioambiente que dan empleo a más de 25.000 personas.

Definitivamente, la economía danesa se mueve gracias al medio ambiente y su objetivo de ser la primera capital del mundo CO2 neutral cada día está más cerca.

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